lunes, 18 de enero de 2016

Leo en mi mundo y leo mi mundo


A continuación comparto con mis queridos lectores una ponencia que presente en el primer foro de lectura en Cuitiva-Boyacá (Colombia). Es un texto que encierra una temática y expresiones muy idealistas, de esperanza y en muchos de los casos, anticuadas. Expresa mis ideas sobre una buena lectura y su importancia en nuestras vidas.
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La lectura es simplemente universal. Es no solo el acto de leer, sino también el de escribir pues sin escritura no hay lectura. Todo cuanto hay, lo que existe está basado en algún tipo de escritura, además siempre estamos leyendo pero la verdadera esencia NO está en ser un leedor sino un lector, no un repasa símbolos sino un comprendedor de tales símbolos.

Como he dicho, la lectura es simplemente universal pero quizá no lo sabíamos y es nuestra obligación, además de una necesidad, leer desde lo desconocido para nosotros hasta lo familiar y cercano. Veamos diferentes formas de lectura, métodos de lectura, herramientas y utilidades.

Solo me centrare en algunos pocos aspectos que encierran otros más y estos a su vez a otros, pues prefiero hablar de temas generales, de la lectura en ámbitos muy generales que incluyen dentro de sí a otros ámbitos también generales; con esto mi deseo no es el de dejar la temática a medias o incompleta, lo que busco es que el destinatario de mi mensaje capte lo general y que no crea nada de lo que he dicho, no es necesario que lo crea inmediatamente, quiero que quien reciba mi mensaje lo analice y lo aplique a lo particular, lo “mastique” y no que se “coma el cuento entero”. Recordemos “Creer es fácil, pensar es lo complicado” Albert Einstein.

No me puedo extender, no me gusta extenderme, además puedo aburrir. La vida es simplemente vivir y, aunque suene tonto, es no estar muerto. No se muere solamente cuando el cuerpo se vuelve inútil y el alma se separa de él. La muerte es no vivir y vivir es leer. Tomémoslo de este modo, la lectura es la vida del que lee, sucede que toda la vida está hecha de lectura; tu hijo te miente y tú ves la mentira en sus ojos (estás leyendo sus actos), el científico que descubre un nuevo planeta (está leyendo nuevas maravillas en el espacio), el pecador que busca borrar sus pecados en el sacramento de la confesión (está leyendo su alma). Escribir es el crear, el inventar, contar una historia, el simple hecho de hablar ya exige que tú estás “escribiendo” oralmente y que un receptor esta “leyendo” las palabras que pronuncias.

Ahora, el ignorante está muerto, el que no lee está muerto y el que está programado a ejecutar distintas labores sin razonar sobre su entorno, está muerto. Sobre esto, muchos “viven” programados para ganar dinero, para no pensar más allá de lo que su trabajo les exige, nunca se preguntan que hay más allá del cielo, que existe más allá de lo inmenso o lo diminuto… No indagan, no leen, no viven… Son simples maquinas.

Considero que “El conocimiento se hizo para conocerlo”. La sociedad nos está entrenando para que estudiemos y posteriormente trabajemos en sus industrias; motivo suficiente para que se desprecie el arte, las vocaciones, hasta la misma filosofía que tan apreciada era en los siglos anteriores al XX, son valiosísimos los aportes y pensamientos de Descartes, Sócrates, Aristóteles, Newton, Einstein y el mismo Jesucristo (no solo pensador, hijo de Dios, salvador, el hombre más inteligente del mundo), muchos más pensadores como estos aprendían y querían que el mundo aprendiese, conociera, no había dinero y fama de por medio solo el placer de progreso… pero ¡boom! Llego la industria, el dinero, la fama, los placeres mundanos y vanos, el poder, etc. Ahora mis compañeros estudiantes y yo estamos siendo obligados por esta sociedad moderna a estudiar y trabajar por dinero, industrias, productos… pero no por vocación. 

Ahora el que lee lo hace porque le “toca” estudiar para un examen de la universidad que le garantizará tener un trabajo, dinero, no morir de hambre y ¿qué?… ¿después qué? Ya nadie lee por placer, si tienes un libro de teoría para tu carrera profesional y al otro lado tienes un libro de ciencia ficción de Julio Verne, ¿Qué leerás?, ambos, (confieso que yo leería ambos, pues una carrera profesional es solo cuerpo, la vocación que se le pone es el alma de ese cuerpo). ¿Qué harías? Porque el primer libro te garantiza dinero futuro al profesionalizarte, pero algún día morirás. “No venimos al mundo a ganar dinero y morir, venimos a conocer, explorar, vivir para así poder morir bien” y “No solo somos materia con funciones, nosotros le damos funciones a la materia”.

La mente es poderosa, pero la hemos acostumbrado a recibir y realizar todo en función de una sociedad, una industria, un trabajo. Por eso nos hemos detenido en nuestra evolución, se dice que la mente tiene más poder oculto, recuerdo películas en las que personas superdotadas mueven cosas con su mente, leen los pensamientos de los demás, etc. Eso es solo ciencia ficción, dicen muchos, yo digo que puede ser real, tan real como el hecho de caminar o hablar, si pudimos crear súper computadoras que nos ayuden en el día a día, ¿Por qué no podríamos hacer de nuestra mente una súper computadora? ¿Hacernos superhéroes psíquicos? ¿Hacer cálculos que solo las calculadoras suelen hacer? Por supuesto que podemos, hay que estimular nuestra mente de manera correcta, no con máquinas o experimentos científicos sino con más ejercicio mental, con lectura.

Ahora, hackers, pornografía, violencia virtual, robos, engaños… infinidad de malos usos que el hombre le hado a una de las mayores creaciones que ha habido, el internet. He descubierto, no hace mucho, que la lectura y la escritura son tan globales que puedo crear textos que todo el mundo puede leer, que puedo leer lo que todo el mundo comparte, que en cierto modo estoy viendo el mundo en tan solo la pantalla de mi computador.

Siendo sincero ya casi nadie lee, los libros no se venden como antes, los escritores más reconocidos por nuestros abuelos no son nadie para nuestros jóvenes. Un libro es un peso para un joven mientras que una computadora, un celular de alta gama, una tablet son privilegios que solo usan para hablar de la próxima fiesta y compartir inutilidades para la mente.

Existen bastantes páginas web que darán a cualquier estudiante o profesor, joven, niño, adulto, más herramientas de más calidad que las que un simple Facebook ofrece, espero no ser malinterpretado, pues pienso que esta web (Facebook) es muy buena y útil, pero ahora está siendo utilizada como red de ignorantes, recuperemos la buena comunicación y no escribamos “que” con una “K” o “Q”.


EN CONCLUSION…Nos es necesario progresar, sin necesidad de máquinas, sin necesidad de dinero, fama o poder, simplemente es necesario pensar, crear, acostumbrarnos a darle sentido y vocación a lo que hacemos. Debemos ponerle alma al cuerpo y colocar ese cuerpo en correcto funcionamiento. El hombre, además de crear elementos externos que le faciliten el obrar en este mundo también debe superar las dificultades del mundo por sí solo, no dependamos de una máquina, no dependamos de dinero, no nos programemos solo al “producir”. Si algo nos enseña la lectura es que no hay un mundo, existen infinidad de mundos, los mundos que en tus sueños, tus libros y tus lecturas son posibles, gracias a quienes escriben, pero más que eso es gracias a quienes leen. Por todo esto un libro nos enseña que somos y podemos más de lo que creemos.

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